Montessori, Waldorf… ¿en qué consisten los métodos pedagógicos alternativos?

Montessori, Waldorf… ¿en qué consisten los métodos pedagógicos alternativos?

La elección de escuela para nuestros hijos es una de las decisiones más importantes que tendremos que tomar y que puede que mayor impacto tenga en su futuro. Pero no solo la escuela es importante, si no también los métodos de enseñanza que apliquen.

Hace ya algunos años que han surgido diversos métodos de educación alternativa en contraposición a la tradicional enseñanza reglada, basada en pautas educativas. Estos métodos se caracterizan por dar al alumno un papel protagonista en su propio aprendizaje, dotándolo de las habilidades necesarias para gestionarlo de una manera eficaz, ya sea individualmente o en grupos.

Puede que hayas oído hablar de ellos, los más conocidos son el método Montessori y el Waldorf. Cada uno tiene sus pros y sus contras, también sus defensores y sus detractores. Decantarse por uno u otro puede ser una ardua tarea, por eso hoy en Pipa&Mima vamos a hablar de ellos para que te puedas formar una opinión con criterio.






Escuelas Montessori

Estas escuelas se basan, en las metodologías desarrolladas por la Dra. María Montessori, la primera mujer licenciada en Medicina en Italia y también una de las pioneras en educación más respetadas. Su enfoque se caracteriza por una fuerte apuesta por la independencia, la libertad y el respeto por el desarrollo psicológico, físico y social natural del niño.

El fundamento central del método Montessori es la alegría de aprender. Si el aprendizaje es divertido y agradable, se crean individuos equilibrados y con un propósito en la vida. Los niños que experimentan la alegría de aprender serán niños felices, confiados y satisfechos.

El estilo Montessori tiene como objetivo enseñar la autosuficiencia y la independencia. Los niños aprenden habilidades prácticas de la vida como vestirse, ayudar a cocinar, guardar la ropa y los juguetes y participar activamente en el entorno de su hogar y comunidad. En otras palabras, Montessori y la autodisciplina están estrechamente vinculadas. El éxito de este sistema está determinado por la felicidad, la madurez, la amabilidad, el amor por el aprendizaje y el nivel de trabajo alcanzado por el niño.


Un aspecto a tener en cuenta es que el método Montessori está dirigido tan solo a las épocas de preescolar y primaria.

Los cursos se dividen en grupos de tres años: 3-6 años, 6-9 años y 9-12 años. Se fomenta que los niños formen “comunidades” o relaciones con niños mayores, de los que pueden aprender y compartir espontáneamente conocimiento.

Otro aspecto al que confiere importancia este método es la cultura del esfuerzo. El esfuerzo del niño es respetado y considerado. El profesor planea proyectos individuales para permitir que cada niño aprenda lo que necesita mejorar, y lo hace a partir de una observación cuidadosa y un registro extenso.

También se alienta a los padres a ofrecerse como voluntarios para ayudar a los grupos que realicen actividades fuera de la escuela y para participar activamente en la educación de sus hijos.






Escuelas Waldorf (también llamadas Steiner)

Las escuelas Waldorf se basan en las enseñanzas del filósofo Rudolf Steiner, fundador de la antroposofía, que es en pocas palabras la existencia de un mundo espiritual objetivo, intelectualmente comprensible, accesible a la experiencia directa a través del desarrollo interno. Esta escuela se fundó en 1919 a partir del requerimiento educativo que le hizo el director de la fábrica de cigarrillos Waldorf Astoria, al cual le interesaba la excelencia en la educación de sus empleados.

El propósito de su enfoque es estimular los aspectos "físicos, de comportamiento, emocionales, cognitivos, sociales y espirituales" de cada individuo a través de los cuales se desarrolla el pensamiento creativo, así como el analítico. El foco se centra en las artes y la vida interior.


Estructuralmente el método Waldorf divide la infancia en 3 etapas de desarrollo y las estrategias de aprendizaje están adaptadas para cada fase. Las etapas duran aproximadamente 7 años.

  • De 0 a 7 años. En esta fase, el aprendizaje se basa en la imitación y se juega con planteamientos muy sensoriales. Se amasa pan, se muelen granos, se pinta con acuarelas, se hacen manualidades, etc.

  • De 7 a 14 años. Llegada esta época, se potencia la imaginación y el arte desde distintas perspectivas: tallado, juego didácticos, tejidos, música, natación, atletismo…

  • De 14 a 21 años. En la última etapa del proceso, se aprende gracias a la inquietud por la búsqueda de lo real y de la verdad. Se incentiva el pensamiento autónomo y la búsqueda de lo esencial. Se realizan actividades como coser a máquina, tejer con telares, artesanías en metales, cesterías, restauración, arte cinematográfico, electricidad, etc.


Es común que los profesores permanezcan con una misma clase los siete años que dura cada etapa. De esta manera se puede construir una relación humana profunda, lo cual no es posible cuando los maestros cambian con frecuencia.


En las escuelas Waldorf, como en las Montessori, los exámenes y calificaciones no son parte del enfoque de la enseñanza. De hecho se fomenta el aprendizaje real y no simplemente la memorización para aprobar un test. El método Waldorf pone un gran énfasis en la imaginación y anima a los niños a hacer sus propios juguetes con los materiales que tengan a mano. Los alumnos de este método suelen estar bien preparados para los estudios sociales, las actividades prácticas y artísticas, así como las matemáticas.


Hasta aquí este pequeño resumen de las dos filosofías pedagógicas más extendidas dentro de la educación alternativa, que aunque actualmente están cobrando mucha popularidad, no son precisamente nuevas. Esperamos que esta información te haya sido útil y te ayude a tomar la mejor decisión para tus hijos. ¿Conoces algún método adicional? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!



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